"Pide zapatos de golf... o no saldremos de aquí con vida."
Raoul Duke
"Y qué coño es eso de no desear a la mujer del prójimo, ¿y si está buena y quiere?"
Clemente Martínez
"Eh?? Que??"
Manuel Zapata
"Asumiendo que no se la tiraron, resultó que si que se la habian tirado pero oficiosamente, de manera extraoficial e inocua en principio. Como si no se la hubieran tirado... pero en términos claros, se la habian tirado. Era un zorrón, en cualquier caso. "
Belmonte Kommodore
"¿Follar en Roma? ¡Estupendo!"
Ángel Alonso
"Someday you came, and I knew you were the one. You were the rain, you were the Sun, but I needed both, cause I need you..."
Michael Cretu, seguramente con un pedal de tres pares de cojones.
"Cántame hasta que me quede dormida... como el padre que nunca tuve..."
Y.(J para sus paisanos) A. V.
Y ahi estaba, confundido entre las luces y la oscuridad, si tus ojos iluminaban algo más que el oscuro entresijo del bello púbico de todos y cada uno de tus pretendientes, si la resaca estaba en su particular contienda contra lo aleatorio, o si realmente todo estaba estallando por los aires a mi alrededor. Sin distinguir entre la luz irradiada por las crueles llamas del infortunio y la de la esperanza y el camino de la pulcritud, esa que cae con la noche y se alza con la mañana, augurándome toda suerte de resacas y sonrisas mañaneras, a tu lado o no, tanto da, en cuanto todo está en mi imaginación.
La desolación, una sordera psíquica y un desganamiento brutal, a tan pletórico evento, que podria haberlo sido más desde prismas personales, fue la coreografía que acompañó a tu gesto que me recordó cuanto no quería recordar. Una victoria que no olía a pólvora, que no olía a bajas, nisiquiera un ligero hedor a alcohol [ni ganas] solamente, un mundo vacío, y un ser vacío.
No hubo saxofones, ni lencería, ni cervezas. Sólo el recuerdo, la célebre austeridad del cruzado en una victoria cedida a la sagrada providencia de una comunidad mas o menos bollante. Sólo la inmensidad de los campos de Castilla, recorridos a la vuelta al hogar, los anhelos, los cánticos susurrados al cristal del vehículo de vuelta, el dormitar uniformado esperando que no termine el momento, esperando terminar antes del momento.
Sólo yo. Sólo mis camaradas. Sólo las Juventudes Falangistas.
Sólo una victoria agridulce, el recuerdo eufórico de las masas alzarse victoriosas, el ahora amargo recuerdo de tus ojos, la consigna enviada desde las filas del riesgo, el pesar del corazón y el difícil puesto de dolor glorioso, de empresa superadora y vertical, de incansable cosecha para la siembra de un futuro mejor que contemplaremos desde lo alto de las estrellas, que pasa por la más grisácea de las vivencias con el más dorado de los recuerdos, a la que siempre, desde hace unos cuantos años, hasta el fin de mis días, me entregaré con fe y abnegación.
BK.
Próximamente, Adrenochrome Kommander BIG DYNAMO EDITION Episode 5: Blondes Siege at Old Antioch 300 B. C.